Un juez prorrogó por tiempo indefinido la suspensión al nuevo veto migratorio de Trump


Un juez federal en Hawaii extendió por tiempo indefinido la suspensión del nuevo decreto de veto migratorio del presidente Donald Trump para viajar a Estados Unidos desde seis países de mayoría musulmana, al mismo tiempo que Seattle demandó a la Casa Blanca por amenazar a las llamadas "ciudades santuario" que protegen a inmigrantes con recortarles fondos federales.
"Seattle no se dejará intimidar por esta Casa Blanca o este gobierno", advirtió anoche desafiante el alcalde de Seattle, el demócrata Ed Murray, luego que el secretario de Justicia de Trump, Jeff Sessions, amenazara a las "ciudades santuarios" en una conferencia de prensa en la Casa Blanca y desatara la ira de cientos de distritos de todo el país.

Mientras Trump enfrenta esta pulseada con cientos de ciudades, municipios y hasta estados; hoy volvió a sufrir un fuerte revés por parte de la Justicia federal.

El juez hawaiano de distrito Derrick Watson convirtió anoche la anterior orden temporal que frenó provisoriamente el segundo veto inmigratorio de Trump en una medida cautelar que lo suspende por tiempo indefinido, como parte de una demanda presentada por el gobierno estatal de la isla que impugnó el decreto presidencial por considerar que incurría en una flagrante discriminación religiosa y, en consecuencia, una violación a la Constitución Nacional informó la agencia de noticias Reuters.

Trump firmó este decreto el 6 de marzo pasado, luego que la Justicia federal le suspendiera su primera versión. El mandatario intentó mejorar la redacción, evitar los puntos más polémicos del primer veto de enero, que generó situaciones de caos en los principales aeropuertos del país y desencadenó protestas masivas dentro y fuera del país.

Pese a los consecutivos reveses judiciales, Trump sigue argumentando que su veto migratorio es necesario para garantizar la seguridad nacional de Estados Unidos.

La decisión de Watson, que tiene su despacho en Honolulu, Hawaii, permite al gobierno de Trump recurrir el fallo ante el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, una instancia inmediatamente inferior al Tribunal Supremo. La administración estadounidense apeló la decisión, reportaron medios locales.

La primera vez, Trump apeló el fallo de primera instancia y amenazó con llevar el caso hasta la Corte Suprema. Sin embargo, ante la perspectiva de un fracaso garantizado, decidió abandonar la pelea judicial y redactar un nuevo decreto migratorio, que ahora volvió a ser desafiado por la Justicia.

Watson bloqueó temporalmente el veto el pasado 15 de marzo, la víspera de su entrada en vigor, a petición del fiscal general hawaiano, Douglas Chin, un demócrata.

El nuevo veto migratorio bloqueado por Watson suspendía durante 120 días el programa de recepción a refugiados y durante 90 la entrada de ciudadanos procedentes de Irán, Somalia, Sudán, Siria, Yemen y Libia.

A diferencia del primer decreto, la medida dejó afuera a los ciudadanos de Irak y modificó la provisión sobre los refugiados sirios, que pasaron de tener la entrada prohibida por tiempo indefinido a ser rechazados sólo por 120 días.

En medio de esta creciente disputa judicial, un grupo de legisladores demócratas decidieron dar la batalla también a nivel político y presentaron hoy un proyecto de ley para prohibir que las autoridades detengan a inmigrantes sin documentos en ciertos lugares, como escuelas, iglesias, hospitales, oficinas y cortes.

La iniciativa, bautizada como Ley de Protección de Lugares Sensibles, es una respuesta de la oposición al aumento de denuncias de organizaciones de derechos civiles sobre detenciones de inmigrantes en lugares públicos.
"Nuestra intención es prohibir que las fuerzas del orden realicen arrestos y detenciones en lugares altamente sensibles, como lugares de culto, escuelas, hospitales y lugares públicos", explicó el legislador Adriano Espaillat, el primer dominicano en sentarse en el Congreso de Estados Unidos.

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