Con un decreto, Trump enterró la política ambiental de Obama

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó hoy un decreto con el que enterró las medidas implementadas por su antecesor, Barack Obama, para intentar frenar el cambio climático, una de sus principales promesas de campaña.
El decreto se conoció luego de una semana dura para Trump, en la que una parte de su propio partido se negó a apoyar su proyecto de reforma de salud, con el que quería reemplazar el sistema creado por Obama.
El mandatario, finalmente, tuvo que retirar su proyecto de ley y reconocer su primer gran revés en el Congreso.
Después de ese traspié, Trump decidió volver a la ofensiva con dos polémicos decretos.
Además de echar por tierra la política medioambiental de Obama, el mandatario también ordenó avanzar en la construcción de dos cuestionados oleoductos que habían sido frenados por su antecesor a pedido de grupos ecologistas.
"Estados Unidos da la bienvenida a una nueva revolución energética", proclamó el mandatario en la ceremonia celebrada en la sede de la agencia gubernamental de Protección Medioambiental (EPA) en Washington, informó la agencia de noticias EFE.
Acompañado por el jefe de esa agencia, el declarado escéptico del cambio climático Scott Pruitt, por los secretarios de Energía, Rick Perry, e Interior, Ryan Zinke, y el vicepresidente, Mike Pence, Trump prometió que "se acabaron los abusos del gobierno federal", sin explicar cuáles fueron esos abusos.
"Se trata de recuperar los puestos de trabajo, volver a cumplir sueños y hacer que Estados Unidos sea rica de nuevo”, afirmó el mandatario envuelto en los aplausos de una tribuna amigable, integrada por representantes y trabajadores de la industria del carbón, una de las más afectadas por las "regulaciones devastadoras" introducidas por Obama para reducir la emisión de gases tóxicos.
Una pieza clave del decreto firmado por Trump es que las agencias del gobierno federal ya no estarán obligadas a evaluar y tener en cuenta el impacto que sus decisiones o iniciativas tengan para el cambio climático.
Las nuevas medidas, que eliminarán las restricciones a la emisión de gases contaminantes, también abrirán la puerta a la explotación sin límites de petróleo y gas en tierras fiscales.
Aunque no lo dice explícitamente, el decreto, llamado “Orden Ejecutiva de Independencia Energética”, representa una marcha atrás con respecto a los compromisos adquiridos por Estados Unidos en el Acuerdo de París, ratificado el año pasado por un total de 195 países e impulsado por la ONU.
Con este decreto, Trump pretende reescribir las directrices que regulan las emisiones de carbono en Estados Unidos que, según él, causaron una sangría de puestos de trabajo. Además, el mandatario se mostró confiado en que su política permitirá alcanzar la tan ansiada autonomía energética.
"El gobierno anterior devaluó a los trabajadores con sus políticas. Nosotros podemos hacer las dos cosas, proteger el medioambiente y crear trabajo para la gente", afirmó hoy un funcionario de la Casa Blanca que pidió no ser identificado, antes de la firma del decreto.
EPA, la agencia dirigida por Pruitt, será la encargada de redactar las nuevas regulaciones para las plantas energéticas alimentadas por energías fósiles como el carbón.
Durante la campaña electoral, Trump prometió sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, firmado en 2016, para mitigar el impacto de gases de efecto invernadero. Inclusive, llegó a afirmar que el cambio climático era un "invento" de China para hacer a Estados Unidos menos competitivo.
En diciembre pasado, poco antes de la asunción de Trump, una amplia coalición de estados y ciudades norteamericanas reclamó continuar con el Plan de Energía Limpia del gobierno de Obama. Sin embargo, no lograron influenciar al flamante mandatario republicano.
Cuatro meses después, una coalición aún más amplia, encabezada por el fiscal general del estado de Nueva York, Eric Schneiderman, emitió hoy un comunicado en repudio de la nueva política ambiental de la Casa Blanca.
Las nuevas medidas "ignoran tanto la ley como la importancia crítica de enfrentar la verdadera amenaza del cambio climático", sentenció el texto difundido por el fiscal neoyorquino.
"Enfrentar la fuente más grande de contaminación de carbono de nuestro país es esencial para mitigar el creciente daño del cambio climático a nuestra salud pública, al medio ambiente y a las economías", advirtió la heterogénea coalición, formada por 23 estados, ciudades y condados de todo el país.
Este grupo también le recordó a Trump que el Plan de Energía Limpia de Obama, que él hoy borró de un plumazo, es "la culminación de un esfuerzo de una década" en Estados Unidos y el resto del mundo.