Es "irreversible" el cuadro de la ex primera dama y esposa de Lula, según su médico

El estado crítico de salud de la esposa del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, Marisa Leticia Rocco, internada por un derrame cerebral, es "irreversible", dijo hoy su médico.
Rocco, de 66 años y madre de cinco hijos, cuatro de ellos con Lula, sufrió una recaída debido a que la inflamación y el edema causado por un accidente cerebro vascular (ACV) el 24 de enero no han retrocedido.
"El cuadro es irreversible", dijo el médico Roberto Kalil Filho esta madrugada a periodistas en el Hospital Sirio LIbanés de San Pablo, adonde la ex primera dama está internada, acompañada por el ex presidente, con quien se casó en 1973.
El parte médico de ayer indicaba que el estado clínico era estable y que continuaba en la unidad de terapia intensiva.
"Es un momento difícil, en el cual hay que rezar", dijo el dirigente Luiz Marinho, del Partido de los Trabajadores (PT) y ex alcalde de Sao Bernardo do Campo, ciudad del Gran San Pablo donde reside Lula y su familia.
"Está en las manos de Dios", dijo el titular del Instituto Lula, Paulo Okamotto, quien cuando la ex primera dama fue internada atribuyó su derrame cerebral a la "injusticia que vive la familia" al ser investigado el ex presidente por el juez Sergio Moro en la Operación Lava Jato.
Rocco está procesada en dos causas junto con Lula.
Según el doctor Kalil Filho, la ex primera dama sufrió el accidente cerebro vascular al romperse un aneurisma que había sido identificado diez años atrás.
Conocida por su bajo perfil, Rocco, hija de un taxista inmigrante italiano de Sao Bernardo do Campo, fue un respaldo histórico de la carrera política de Lula, primero como sindicalista en los años 70 y luego al frente del PT, en los años ochenta.
En 1980 ella lideró la Marcha de las Mujeres para reclamar la liberación de sindicalistas que habían sido presos por realizar huelgas en el Gran San Pablo contra la dictadura militar, entre ellos Lula.