México: El Gobierno confirmó hasta hoy 505.751 contagios y 55.293 muertes por coronavirus
La cantidad de casos de coronavirus superó hoy el medio millón en México, donde sin embargo no se detiene la polémica sobre el valor y eficacia del uso de tapabocas, que involucra al propio presidente Andrés López Obrador, mientras en la capital se abrieron los cines.
La Secretaría de Salud confirmó hasta hoy 505.751 casos y 55.293 muertes.
Solo durante julio en el país se reportaron 195.682 infecciones y 18.283 muertos y en los primeros 13 días de agosto se han acumulado 65.700 casos y 7.084 fallecimientos, lo que refleja una situación de descontrol de la pandemia.
México ocupa el séptimo lugar mundial en el número de casos confirmados detrás de Estados Unidos, Brasil, India, Rusia, Sudáfrica y Perú y el tercero en muertes después de Estados Unidos y Brasil, reflejaron medios locales y la agencia de noticias EFE.
"No se ha acabado la epidemia y como hemos dicho en muchas ocasiones es una epidemia larga, lo planteamos así en febrero y durará al menos hasta octubre", alertó hoy en rueda de prensa el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell.
El funcionario abonó al debate sobre el valor del barbijo al reiterar que es un instrumento auxiliar pero sin evidencia científica de que interfiera para evitar la transmisión del virus.
El presidente López Obrador insiste en su postura de que solo lo usará si los especialistas de su gabinete le piden hacerlo.
En contraste, los expertos en epidemiología coinciden en que debería ser general y cotidiano y tendría que llevarlo desde el mandatario hasta los niños en todo el país.
Sostienen además que las autoridades deberían enfocarse en hacer más pruebas de detección, "que se reporten a tiempo, en menos de 48 horas" para que el infectado y sus contactos puedan aislarse.
En tanto, las salas de cine de la capital mexicana reabrieron hoy sus puertas, en forma cautelosa, pero lucieron casi desiertas en su primera jornada de funciones, aunque los pocos asistentes que se animaron se mostraron muy entusiastas.
Luego de cinco meses de no poder asistir a ver una película en pantalla gigante, los amantes de los filmes en gran formato pudieron disfrutar a sus anchas pues la mayoría de las butacas estaban vacías.
Las grandes cadenas como Cinemex y Cinépolis, con presencia en varios países latinoamericanos, se esmeraron en cumplir con el estricto protocolo impuesto por las autoridades locales, como la higiene del lugar y la obligación de dejar una fila sin usar por cada una ocupada, reseñó la agencia de noticias ANSA.
Además, todos los asistentes deben portar barbijos y rociarse las manos con gel desinfectante colocado a las entradas.
Las salas de cine son prácticamente uno de los últimos lugares en reabrir después de casi dos meses de desescalada en la capital mexicana, que por casi tres meses fue el epicentro de la pandemia.