España: Pedro Sánchez advierte que intervendrá ante un desborde de la situación en Cataluña

El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, advirtió hoy que contempla todos los "escenarios negativos" que se puedan dar en Cataluña con motivo del inminente fallo contra los líderes del proceso de secesión de 2017, y que intervendrá en la norteña región para garantizar "la seguridad y la convivencia".

Ante la inminente sentencia del Tribunal Supremo contra los 11 líderes políticos y sociales juzgados por rebelión y sedición por su papel en el fallido intento secesionista de hace dos años, Sánchez envió un mensaje de firmeza en medio de las presiones de la derecha, que reclama una actuación preventiva.

No obstante, para el presidente del gobierno en funciones, la prevención pasa por "contemplar cualquier tipo de escenario", y "estudiar los instrumentos que están sobre la mesa para poder resolver cualquier desafío", aseguró, citando desde el artículo 155 de la Constitución española hasta la Ley de Seguridad Nacional, ambas medidas extraordinarias.

El artículo 155 de la Constitución española se aplicó por primera vez en la historia democrática del país para frustrar el plan del gobierno secesionista de Carles Puigdemont en octubre de 2017, mientras la Ley de Seguridad Nacional, aprobada en 2015 por los conservadores, nunca se activó.

A diferencia del 155, que implica tomar el control del gobierno regional, la Ley de Seguridad Nacional no es una intervención de las instituciones de autogobierno, sino que permite al Ejecutivo central tener el mando y coordinar a todas las fuerzas de seguridad del Estado, incluidos los Mossos d' Esquadra catalanes.

"Cualquier respuesta será de firmeza democrática, de proporcionalidad, porque no tenemos ninguna intención de echar más gasolina al fuego", dijo Sánchez hoy en entrevista con el diario El Confidencial, en la que dejó claro que intervendrá si la situación se desborda en Cataluña.

"La única esperanza del independentismo es que nos dividamos y caigamos en sus provocaciones. Debe haber unidad, así que lo primero que haría sería hablar con el resto de fuerzas políticas", remarcó el líder socialista.

Sánchez, cuyo gobierno está en funciones y se enfrenta a una repetición electoral el 10 de noviembre, insistió en que contempla "todos los escenarios negativos" que se puedan producir en Cataluña, pero que antes de actuar va a "ver los pasos que da el gobierno de la Generalitat -catalán- en las próximas semanas".

Coincidiendo con el segundo aniversario del referéndum de autodeterminación del 1 de octubre, los partidos y asociaciones secesionistas anunciaron ayer que responderán a la sentencia del Supremo español, que anticipan condenatoria, con una "movilización masiva", "pacífica" y "desobediencia civil", sin dejar claro qué tipo de acciones piensan llegar a cabo.

El conflicto catalán escaló en las últimas semanas a raíz del arresto de miembros de un grupo radical de secesionistas a los que las autoridades acusan de terrorismo y que presuntamente estarían vinculados con el presidente catalán, Quim Torra y su predecesor, Carles Puigdemont, según las filtraciones a la prensa local.

A pesar de que la investigación está bajo secreto sumario, el clima político envalentonó a los partidos de la derecha para redoblar su presión a Sánchez con la exigencia de que intervenga ya el gobierno de Cataluña.

El líder socialista, sin embargo, se mantiene expectante, no cierra ninguna puerta, haciendo un delicado equilibrio con la intención de mantener una posición que en un futuro próximo no frustre las alianzas políticas que pueda necesitar para mantenerse en La Moncloa, incluido el apoyo de los partidos secesionistas.

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