Sri Lanka: Caos y miedo en la capital a cuatro días después de los atentados

El miedo se resiste a dejar las calles de Colombo. La capital de Sri Lanka, donde nueve terroristas mataron a al menos 359 personas tras hacerse estallar en varios hoteles e iglesias el pasado domingo, tuvo que ver cómo cerraban al tráfico la calle del banco central y la carretera principal que conduce al aeropuerto de la ciudad por una amenaza de bomba, cuatro días después de los atentados en serie.

La calle del banco, un edificio cerca del World Trade Center, permanecía cerrada a la espera de que se levantara la alerta de seguridad, mientras que la carretera se abrió al constatar que el vehículo sospechoso estacionado en las inmediaciones del aeropuerto era una falsa alarma.

Además, varias empresas instaladas en el centro de Colombo están aconsejando a su personal que permanezca dentro de los edificios hasta las dos de la tarde. John Keells Holdings, la empresa matriz del hotel Cinnamon Grand, uno de los hoteles afectados por los atentados del domingo de Pascua, envió un correo electrónico a su personal el jueves sobre luna amenaza no especificada.

Un portavoz de la policía también dijo que hubo una explosión de un artículo sospechosos en un basurero en Pugoda, a unos 35 kilómetros al este de Colombo, mientras continúa la búsqueda de explosivos en el país. No hubo víctimas. No fue una detonación controlada como otras explosiones en los últimos días y estaba siendo investigada.

Además, la autoridad de aviación civil de Sri Lanka prohibieron el vuelo de aviones no tripulados y drones “en vista de la situación de seguridad existente en el país”, según un comunicado.

En el pasado, los militantes utilizaron drones para llevar explosivos. Las fuerzas iraquíes tuvieron dificultades para derribarlos mientras expulsaban al grupo del Estado Islámico, cuyos miembros cargaban drones con granadas o simples explosivos para atacar a las fuerzas gubernamentales. Y los rebeldes hutíes de Yemen han usado aviones no tripulados más recientemente para atacar un desfile militar en enero donde hubieron víctimas.

Los incidentes de hoy reflejan el nerviosismo que se respira en la castigada nación, cuyas autoridades enfrentan enormes críticas por haber eludido las advertencias de sus agencias de seguridad.

Entre tanto, las autoridades continuaron con las detenciones, que este jueves ascienden a 76 personas. Al menos 16 personas, entre ellas extranjeros, fueron arrestados de la noche a la mañana para ser interrogados a medida que la policía se adentra en la investigación de los atentados, que podrían ser la operación más letal del Estado Islámico, si se confirmara la autoría reclamada sin aportar pruebas por el grupo terrorista.

El Estado Islámico lanzó un video el martes que mostraba a ocho hombres, todos menos uno con el rostro cubierto, de pie bajo una bandera negra del Estado Islámico y declarando su lealtad a su líder, Abu Bakr Al Baghdadi.

El hombre cuyo rostro se podía ver ha sido identificado como Mohamed Zahran, un predicador del este de Sri Lanka conocido por sus opiniones militantes que los funcionarios creen que fue el cerebro del ataque.(Agencias Colombo)

back to top