La Liga Árabe condeno el reconocimiento de EEUU a Israel sobre los Altos del Golán

En una cumbre marcada por discursos esperables y la ausencia de la mitad de los líderes de sus países miembros, la Liga Árabe se reunió hoy en Túnez para condenar el reconocimiento de Estados Unidos de los Altos del Golán como parte del territorio israelí y volver a señalar a Irán como una de las principales amenazas de la región.
Los discursos públicos de la cumbre culminaron casi sin mención de la guerra en Yemen y Siria y la posibilidad de rehabilitar dentro de la organización regional al Estado sirio, luego de la suspensión del gobierno de Bashar al Assad en 2011, una opción que se había barajado en las últimas semanas en la prensa regional.
El eje fue el nuevo giro en política exterior de la Casa Blanca en el conflicto árabe-israelí.
Como la mayoría de la comunidad internacional, el gobierno estadounidense reconocía hasta hace unos días al territorio sirio conocido como los Altos del Golán como ocupado por Israel desde la Guerra de los Seis Días en 1967.
En 1981, Israel anexionó ese estratégico territorio, una decisión que ninguna potencia internacional reconoció, hasta el giro reciente del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En su discurso de apertura de la cumbre, el rey de Arabia Saudita, Salman bin Abdulaziz, un férreo aliado de Estados Unidos, aseguró que su país "rechaza absolutamente" el reconocimiento de Trump sobre los Altos del Golán y prometió que la cuestión palestina "seguirá siendo una de las inquietudes principales del reino".
"Los palestinos deben obtener sus derechos legítimos", afirmó el monarca, según la agencia de noticias ANSA.
El anfitrión de la cumbre, el presidente tunecino Beyi Caid Essebsi, mantuvo una línea muy similar al rey saudita y agregó: "No es razonable que la región árabe siga estando en la primera línea de tensiones y crisis."
Essebsi afirmó esto con la mitad de los líderes de los países miembros ausentes, entre ellos el de Sudán y Argelia, dos gobiernos que actualmente enfrentan masivas manifestaciones opositoras.
Los únicos países que enviaron a sus jefes de Estado a la cumbre regional fueron Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Egipto, Jordania, Irak, Yemen, Líbano, Palestina, Mauritania y Yibuti.
No obstante, el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad al-Thani, abandonó la cumbre antes de dar su discurso y pasar a las discusiones a puertas cerradas, según informó sin dar más detalles la agencia de noticias oficial de esa monarquía QNA.